La infiltración de cadera puede formar parte del tratamiento en pacientes con dolor articular, inflamación o algunas condiciones degenerativas y mecánicas de la articulación. Es una alternativa que debe indicarse de forma individual, después de una valoración médica completa y de acuerdo con el diagnóstico de cada paciente.
En nuestra práctica, las infiltraciones se realizan guiadas por ultrasonido, lo que permite visualizar en tiempo real las estructuras anatómicas y colocar el medicamento con mayor precisión en la zona indicada. Entre las ventajas de realizar el procedimiento de esta forma se encuentran una mayor exactitud, mejor control del sitio de aplicación, mayor seguridad, menor riesgo de infiltrar estructuras no deseadas y mejor tolerancia para el paciente.