El desgaste de cadera puede causar dolor progresivo, rigidez, dificultad para caminar y limitación para realizar actividades cotidianas. En algunos pacientes se presenta con molestias al iniciar la marcha, al permanecer mucho tiempo de pie o al subir y bajar escaleras.
La valoración médica permite identificar el grado de afectación articular y proponer un plan de tratamiento individualizado. Dependiendo de la severidad y de los síntomas, el tratamiento puede incluir medidas conservadoras, rehabilitación, medicamentos, infiltraciones o tratamiento quirúrgico. El objetivo es mejorar la función, disminuir el dolor y preservar la movilidad.