Osteotomías: qué son y para qué se utilizan

Una cirugía para alinear la pierna y proteger la rodilla

Las osteotomías son procedimientos quirúrgicos que se utilizan para corregir alteraciones en la alineación de los huesos. En el caso de la rodilla, pueden ayudar a modificar el eje de carga de la pierna para disminuir la presión sobre una zona dañada de la articulación.

Este tipo de cirugía se considera una opción de preservación articular, especialmente en pacientes jóvenes o activos que tienen deformidades angulares, desgaste localizado o sobrecarga en un solo compartimento de la rodilla.

En términos simples, una osteotomía busca “enderezar” o realinear la pierna para que el peso del cuerpo se distribuya de una forma más equilibrada.

¿Qué es una deformidad angular?

Una deformidad angular ocurre cuando la pierna no tiene una alineación adecuada. Las dos formas más comunes son:

Genu varo: cuando las rodillas tienden a separarse y las piernas tienen forma de “paréntesis”. En estos casos, suele aumentar la carga en la parte interna de la rodilla.

Genu valgo: cuando las rodillas tienden a juntarse y los tobillos quedan más separados. En estos casos, puede aumentar la carga en la parte externa de la rodilla.

Estas alteraciones pueden ser leves o severas. En algunos pacientes no causan síntomas importantes, pero en otros pueden favorecer dolor, desgaste del cartílago, lesiones meniscales o progresión de la artrosis.

¿Para qué sirve una osteotomía?

La osteotomía permite cortar y realinear el hueso de forma controlada para corregir el eje de la extremidad. Después de lograr la corrección deseada, el hueso se fija con una placa y tornillos para mantener la nueva posición durante la consolidación.

En la rodilla, las osteotomías pueden utilizarse para:

  • Corregir deformidades en varo o valgo.

  • Disminuir la sobrecarga en una zona dañada del cartílago.

  • Mejorar la distribución del peso dentro de la articulación.

  • Retrasar o evitar una prótesis de rodilla en pacientes seleccionados.

  • Proteger reparaciones de menisco o procedimientos de cartílago.

  • Mejorar la función en pacientes jóvenes o activos con mala alineación.

La AAOS describe que en una osteotomía de rodilla se corta la tibia o el fémur y se remodela para aliviar presión en un compartimento dañado; esto puede mejorar dolor y función en casos seleccionados de artrosis de un solo lado de la rodilla.

Tipos de osteotomía alrededor de la rodilla

Existen diferentes tipos de osteotomías según el sitio de la deformidad y el objetivo de la corrección.

Osteotomía tibial alta

Se realiza en la parte superior de la tibia. Es una de las osteotomías más utilizadas cuando existe sobrecarga del compartimento interno de la rodilla, frecuentemente asociada a genu varo.

Puede ayudar a cambiar el eje de carga hacia una zona más sana de la articulación.

Osteotomía femoral distal

Se realiza en la parte baja del fémur. Se utiliza con frecuencia cuando la deformidad se origina en el fémur, especialmente en casos de genu valgo o mala alineación que sobrecarga el compartimento externo de la rodilla.

Osteotomías combinadas

En algunos pacientes, la deformidad no se encuentra solamente en un hueso. Puede ser necesario corregir tanto el fémur como la tibia para lograr una alineación más adecuada.

La decisión depende de la valoración clínica, las radiografías de alineación y la planeación quirúrgica.

¿Quién puede ser candidato a una osteotomía?

No todos los pacientes con dolor de rodilla necesitan una osteotomía. Generalmente se considera en personas con:

  • Deformidad angular visible o medida en radiografías.

  • Dolor localizado en un compartimento de la rodilla.

  • Desgaste parcial, no avanzado en toda la articulación.

  • Buena movilidad de la rodilla.

  • Actividad física o laboral que hace deseable preservar la articulación.

  • Edad relativamente joven o deseo de retrasar una prótesis.

HSS explica que la osteotomía tibial alta es una cirugía de realineación que, en algunos pacientes con artritis de rodilla, puede retrasar o prevenir la necesidad de una prótesis parcial o total al preservar tejido articular.

¿Qué estudios se necesitan antes de decidir?

Antes de indicar una osteotomía es importante realizar una valoración completa. Los estudios más utilizados son:

Radiografías de rodilla: permiten valorar el grado de desgaste, el espacio articular y la forma de los huesos.

Radiografías panorámicas de miembros inferiores: son fundamentales para medir el eje mecánico de la pierna y planear la corrección.

Resonancia magnética: puede ser útil para valorar meniscos, ligamentos, cartílago y lesiones asociadas.

Tomografía: en algunos casos puede ayudar a planear deformidades complejas o cirugías previas.

La planeación es una parte clave del tratamiento, ya que no se trata solamente de “enderezar” la pierna, sino de corregir el eje adecuado para cada paciente.

¿La osteotomía sustituye a una prótesis de rodilla?

No exactamente. La osteotomía y la prótesis de rodilla tienen objetivos diferentes.

La osteotomía busca preservar la articulación natural y redistribuir la carga. Puede ser una buena opción cuando el daño está localizado y todavía existe cartílago suficiente en otras zonas de la rodilla.

La prótesis de rodilla se considera cuando el desgaste es avanzado, afecta gran parte de la articulación y el dolor limita de forma importante la calidad de vida.

En algunos pacientes, una osteotomía puede ayudar a retrasar la necesidad de una prótesis. En otros casos, si el desgaste ya es avanzado, puede ser mejor considerar directamente una prótesis de rodilla.

Recuperación después de una osteotomía

La recuperación depende del tipo de osteotomía, la fijación utilizada, la consolidación del hueso y las características de cada paciente.

En general, después de una osteotomía se requiere:

  • Uso de muletas durante las primeras semanas.

  • Restricción parcial o temporal del apoyo.

  • Terapia física progresiva.

  • Control radiográfico para vigilar la consolidación.

  • Fortalecimiento muscular antes de volver a actividades deportivas o de impacto.

El objetivo no solo es que el hueso consolide, sino recuperar fuerza, movilidad, equilibrio y confianza para caminar.

Cleveland Clinic define la osteotomía como una cirugía en la que se corta el hueso, y en ocasiones se agrega tejido óseo, para remodelar o realinear estructuras óseas.

¿Cuándo conviene valorar esta cirugía?

Conviene acudir con un especialista en rodilla cuando existe dolor persistente asociado a piernas arqueadas, rodillas hacia adentro, desgaste localizado, lesiones de menisco o cartílago, o cuando se ha mencionado que la alineación de la pierna está alterada.

Una valoración temprana puede ayudar a identificar si el problema puede tratarse con rehabilitación, control de carga, infiltraciones, artroscopia, osteotomía o, en casos más avanzados, prótesis de rodilla.

Agenda una valoración especializada

Si tienes dolor de rodilla, desgaste localizado o te han comentado que tienes una deformidad en varo o valgo, es importante realizar una valoración completa con estudios adecuados.

En consulta podemos revisar tu alineación, identificar el origen del dolor y definir si una osteotomía puede ayudarte a preservar tu rodilla o si existe una mejor alternativa para tu caso.

Agenda tu cita con el Dr. Israel Romo, especialista en cirugía articular y rodilla en Guadalajara.

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